Un viaje por México: Riviera Maya

Aprovechando que este año he tenido unos días más de vacaciones, decidí hacer la maleta e irme a la aventura de descubrir México. Días de relax y playa, aventura y cultura, ¡este país lo tiene todo! No hay mejor forma de comenzar un viaje por México que por Riviera Maya, así que poneos cómodos porque ¡despegamos!

 

Documentación, permisos y consejos para el viaje

Consejos viaje Mexico

Para viajar a México es necesario que el periodo de validez de vuestro pasaporte sea superior a los seis meses desde vuestro día de partida. Al margen de esto, no tendréis que preocuparos por ningún permiso especial. Cuando paséis el control de aduanas, lo más probable es que os hagan preguntas relacionadas con el motivo del viaje, duración… Además, durante el vuelo se os entregará un documento que debéis rellenar con vuestros datos y es como vuestro pase de entrada y salida del país. Este estará dividido en dos partes: la primera será sellada a la vez que vuestro pasaporte a la entrada el país y la segunda tendréis que guardarla para que hagan lo mismo al final de vuestro viaje.

Respecto a las tasas del país, en mi caso la entrada la hicimos por el aeropuerto de Cancún y la salida por el de México DF, motivo por el que no tuvimos que abonar nada. Si vuestro viaje de vuelta fuera también desde el aeropuerto de Riviera Maya, al ser un sitio muy visitado, el gobierno ha establecido una tasa de salida que ronda los 65€.

Si no tenéis vuelos directos y hacéis escala en alguno de los estados de EEUU, será necesario que antes de vuestro viaje tramitéis el permiso ESTA. Lo podéis hacer cómodamente desde casa antes de vuestro viaje y tiene un coste de 13,27€. Aunque es recomendable solicitarlo, al menos, con 72 horas de antelación al viaje, si se os olvida hacerlo, ¡no pasa nada! Al llegar al aeropuerto donde hagáis la escala hay varias máquinas en las que podréis solicitarlo al momento. Siempre hay personal alrededor que os ayudará a hacerlo (podréis comunicaros con la mayoría de ellos en español).

En mi caso, al ir a Riviera Maya y México DF no necesité ponerme ninguna vacuna ni tomar medida especial alguna sanitaria para el viaje. Sin embargo, antes de hacer la maleta, que no se os olvide hacer una paradita por la farmacia para comprar un repelente de mosquitos potente y Fortasec por si acaso el primer día os entra la conocida como “enfermedad del turista”. Para evitar esta última, recordar siempre beber agua embotellada, evitar los puestos de comida de la calle en los que no haya mucha gente y no se preparen los alimentos al momento…

A la hora de pedir la cuenta y pagar algunos servicios, como taxis o transporte, es prácticamente obligatorio dejar propina. En los hoteles esta ya está incluida dentro del precio, pero en restaurantes sí os solicitarán el 10% del coste total si estáis satisfechos con el servicio que os han prestado.

Por último, si vais a tomar vuelos internos, leer antes muy bien todas las condiciones de las diferentes aerolíneas ya que tienen bastantes diferencias con las españolas. Por ejemplo, lo más común es que en México no os cobren por la facturación de la maleta, sino que el coste extra sea en caso de querer llevarla en cabina como equipaje de mano. Como recomendación personal, Volaris es una de las que mejor funciona, tanto por horarios y puntualidad como por precio y seguridad.

 

Dos días en Riviera Maya

Hotel Grand Bahía Príncipe Tulum
Hotel Grand Bahía Príncipe Tulum

Aunque llegamos al aeropuerto de Cancún, nos alojábamos en Riviera Maya, por lo que cuando aterrizamos tuvimos que coger un taxi que nos llevara hasta el hotel. Este traslado lo podéis gestionar antes del viaje y así tener a alguien esperándoos con el cartelito (después de un viaje largo, se agradece no tenerse que preocupar por nada).

El hotel en Riviera Maya, como podéis imaginar, no podía ser otro que un gran resort con piscinas, pulserita y todo incluido. ¡Parecía que estábamos en un sueño!

Tanto por seguridad como por preservación y concienciación con el medio ambiente, la mayoría de los lugares y playas públicas cierran a las 17.00, por lo que os recomiendo que si queréis aprovechar los días, madruguéis un poquito y por la tarde podréis echaros la siestecita y disfrutar de todas las instalaciones del hotel en el que estéis alojados.

Parque Xel-Há

Parque Xel-Ha

En nuestro caso, decidimos pasar el primer día en el parque de Xel-Há. ¡Sin palabras! Nos pasamos el día haciendo snorkel, viendo pececitos de todos los colores, formas, tamaños… Además, la entrada no solamente te incluye la realización de actividades y el equipo de snorkel, sino que también podréis comer y beber todo lo que queráis a lo largo del día, ¡no se puede pedir más!

En este caso no os recomiendo que compréis la entrada por Internet debido a que, aunque el coste aparentemente sea el mismo, si lo hacéis así tendréis que pagar el transfer del hotel al parque tanto de ida como de vuelta aparte. Gestionándolo desde una agencia, el precio será el de la entrada normal y tendréis el trasporte incluido sin ningún incremento.

Xel-Ha

¿Qué ropa llevo? ¿Calzado? ¿Puedo llevar mi cámara de fotos? Vamos por partes… A la entrada del parque tenéis unas taquillas gratuitas donde podréis dejar la ropa y todo aquello que no vayáis a necesitar durante el día. Si queréis, podéis llevar con vosotros la cámara de fotos ya que el paseo hasta la subida del río es muy bonito y seguro que os apetece inmortalizar alguno de esos momentos. Al llegar a la parte de arriba, disponen de una cabaña donde puedes entregar las cosas que hayáis llevado con vosotros hasta ese momento y las recogeréis cuando lleguéis abajo. ¡Es completamente seguro! Como calzado, las chanclas son la mejor opción, aunque ya os daréis cuenta que la gente solamente las lleva al principio, ya que os pasaréis la mayor parte del día dentro del agua. Mi recomendación es que las llevéis hasta el inicio del río y las cojáis abajo para que a la hora de ir a los restaurantes a comer o a los baños podáis llevarlas puestas. Teniendo esto en cuenta, ¡el bikini o bañador será vuestro uniforme del día!

No os preocupéis por las toallas ya que estas también son proporcionadas por el parque, 😉 Si tenéis crema solar biodegradable, mucho mejor, pero si no, a la entrada os guardarán vuestro bote y os darán todos los sobrecitos que necesitéis para que no os queméis durante el día y preservar el entorno y el medio ambiente (cuando estéis allí, os daréis cuenta de la gran concienciación que hay en este sentido).

Trajes Xel-Ha

Si os da desconfianza el estar durante todo el día en el agua y llevar la cámara, ¡también están preparados para ello! Antes de entrar al parque os pondrán una pulserita con un código de barras que escanearéis cada vez que os hagan una foto: a la entrada del parque, en el recorrido, en sus photocall, haciendo snorkel, debajo del agua… Estoy segura que os apetecerá llevaros ese recuerdo, ¡estáis viviendo el paraíso, no es un sueño!

En cuanto a la comida, el parque tiene varios restaurantes entre los que podréis elegir en función de vuestras preferencias: todos ellos están ambientados y tienen una amplia variedad de comida (mexicana, mediterránea…)

Y después de estar durante todo el día río arriba y río abajo… ¡Tarde de relax con mojito en mano y piscinita en el hotel! 😉

 

Tulum y cenotes

Tulum

En nuestro caso Chichén Itzá estaba a más de dos horas del hotel, por lo que teniendo en cuenta que estábamos de viaje express, decidimos aplazar su visita para la próxima aventura y nos decantamos por las ruinas de Tulum. Para llegar hasta allí, escapamos de la rutina de las excursiones organizadas y alquilamos un taxi que nos llevó de un sitio a otro durante todo el día.

¡Atención con los taxis! Viajar en taxi en la zona de Riviera Maya es seguro siempre y cuando los pidas a través del hotel. Ellos ya tienen taxistas de confianza y además, cuando te van a recoger, anotan el número de matrícula del vehículo, solicitan la identificación al conductor y registran vuestra habitación para asegurarse que os llevan de vuelta. ¡No hay motivo por el que preocuparse!

Para ir a las ruinas de Tulum os recomiendo que además de gorra, crema solar, ropa y calzado cómodo (pueden ser chanclas) llevéis el bañador o bikini, ya que encontraréis diferentes playas en las que daros un chapuzón y refrescaros para hacer más amena la visita.

Ruinas Tulum

El tiempo de duración de la visita es de aproximadamente 2,5-3 horas (dependiendo de lo que os detengáis en las playas) y tenéis la opción de que sea guiada o ir leyendo los cartelitos que hay delante de cada una de las ruinas. Desde el lugar en el que os deje el transporte comunitario o el taxi hasta la entrada del parque habrá muchísimas empresas que se ofrecerán para ser vuestros guías. Prestar atención a los precios que os dan y si no os interesa, con decir que no, no os molestarán. En las taquillas del parque podréis coger las entradas por 2€ aproximadamente.

Terminada la vista, volvimos con nuestro taxista, Valentín, para que nos llevara a visitar algún cenote. La verdad es que toda la gente es súper amable, por lo que todos los trayectos fueron muy amenos e interesantes ya que nos habló de la situación del país y nos hizo muy buenas recomendaciones turísticas.

Cenote Tulum

Al haber estado el día anterior haciendo snorkel viendo diferentes plantas y tipos de peces, Valentín nos recomendó ir a un cenote donde podríamos nadar entre estalactitas y estalagmitas, ¡alucinante! El precio de la entrada fue de unos 15€ al cambio e incluía la visita guiada y el equipo de snorkel. Eso sí, acostumbrados a las cálidas aguas del mar Caribe, ¡preparaos porque estas eran como las del norte de España: fresquitas, fresquitas!

Y como broche final de la mañana… ¡comida en una playa de ensueño! Cerrar los ojos e imaginar el típico escenario de película en una playa paradisiaca, con hamacas, aguas cristalinas, un bar hecho con láminas de cañas, gente súper amable y vacía. ¡Ese lugar existe! Valentín nos preguntó si queríamos que nos llevara a un lugar especial y al llegar nos quedamos boquiabiertas. Es cierto que la entrada está algo oculta y hay muchos árboles, pero la incertidumbre merece la pena.

Ceviche

En Chamicos Tulum nos tomamos un ceviche delicioso acompañado de unas Coronas que nos supieron a gloria. ¿Habéis probado alguna vez esta cerveza añadiéndole una rodaja de limón y poniendo sal en el borde? Si no lo habéis hecho nunca, es el momento, 😉

Tras la comida y alguna que otra fotito, volvimos al hotel para prepararnos y disfrutar de la última noche de nuestro viaje en Riviera Maya.

Playa del Carmen al son de ritmos latinos

¿Tenéis fuerza para más? ¡Vámonos de fiesta a Playa del Carmen! Y es que no habréis disfrutado al máximo vuestro viaje a la Riviera si no salís, al menos, una noche a mover la cadera al ritmo de la música latina. Desde todos los hoteles hay autobuses que os llevarán a esta zona para que viváis una noche única. El servicio de transfer acaba a la 01.00 y comienza a las 05.00, ¡perfecto para el regreso a casa!

Transfer Mexico

Todas las discotecas y pubs más conocidos se encuentran alrededor de la Quinta Avenida, por lo que no tendréis pérdida. ¡Es el momento de vivir en persona el ritmo de la noche del Caribe! Además, los jueves es el día de las chicas, por lo que podréis entrar gratis a todos los locales, 😉

Y colorín colorado… Este viaje aún no ha acabado. ¿Preparados para descubrir DF? ¡Allá vamos!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

10 − dos =