Lisboa: la ciudad de la luz

Tranvía Lisboa

Durante mi experiencia Erasmus en Coimbra tuve la oportunidad de viajar por algunas ciudades portuguesas. Una de las que mas me llamó la atención fue sin duda Lisboa. Esa mezcla de tradición y modernidad y ese toque bohemio y cosmopolita hacen de esta capital europea un destino perfecto para visitar. Cultura, buena gastronomía, gran oferta de ocio nocturno y eventos para todos los gustos, os cuento mi experiencia en la capital de Portugal.

¡Bem-vindos!

Lisboa

He tenido la oportunidad de visitar Lisboa en dos ocasiones y aunque cada una de ellas ha sido por un motivo totalmente distinto, en ambas ocasiones he venido enamorada de la ciudad. Bien comunicada gracias al metro y al tranvía y con muchísimos rincones para descubrir, Lisboa es un muy buen destino para hacer turismo.

Mi zona preferida de Lisboa no podía ser otra que la del Barrio de la Baixa, que comienza en la Plaza de los Restauradores y el Barrio de Chiado, muy cercanas la una de la otra. Partiendo del Largo de Camoes, plaza presidida por la estatua del escritor y poeta portugués Luis de Camoes comienza la ruta por esta encantadora ciudad.

Plaza de los Restauradores
Plaza de los Restauradores

Tiendas, restaurantes, ambiente moderno, cosmopolita y “chic”, Chiado es una de las zonas con más ritmo de la ciudad. La Rua Garret es la arteria principal de Chiado y aquí encontraréis tiendas de firma o para todos los bolsillos, librerías, y todo lo que os podáis imaginar.

Si sois amantes de la buena literatura estáis de suerte, porque en esta zona se encuentra Bertrand, ¡la librería más antigua del mundo! Desde 1732, esta librería situada en la Rua Garret ya mencionada es espectacular por dentro y por fuera. En esa misma calle está la cafetería A Brasileira, una de las más antiguas de la ciudad. Custodiada por la estatua del escritor Fernando Pessoa, este café es uno de los más frecuentados de Lisboa. Con un precio medio-alto, merece la pena darse un capricho y pararse en esta cafetería cuya decoración y arquitectura os enamorará.

Plaza del Rossio
Plaza del Rossio

En el centro de la Baixa está la Plaza del Rossio, una zona de las más animadas de la ciudad y en la que también encontraréis tiendas, bares y restaurantes con comida tradicional e internacional. Monumentos como la estatua de D. Pedro IV, y lugares como el Teatro Nacional Doña María II o la Estación Ferroviaria de Rossio son algunos de los puntos de interés de la plaza junto con el café Nicola, famoso y muy demandado por su arquitectura y su historia.

Caminando por Rua Augusta, la calle principal de la Baixa, llegamos a la Praça do Comercio, la plaza más importante de la ciudad. De gran envergadura llama la atención el Arco Triunfal de Rúa Augusta y la estatua ecuestre de José I y desde ella podéis asomaros a ver las aguas del Río Tajo.

Praça do comercio
Praça do comercio

Otra parada obligatoria en vuestra visita a Lisboa es el barrio de Alfama, un antiguo barrio de pescadores y el barrio más antiguo de Lisboa. Está considerado el barrio más seguro de la ciudad y uno de los que mejor guarda la esencia de la Lisboa tradicional. En esta zona, llena de monumentos históricos y arquitectura podéis visitar el Castillo de San Jorge, una antigua fortaleza desde la cual podéis tener unas increíbles vistas de la ciudad; la Catedral de Lisboa y otras iglesias como la de Santo Estevao o la de San Vicente de Fora.

Vistas desde Alfama
Vistas desde el barrio de Alfama

La situación de este barrio, en altura respecto al resto, hace que desde sus miradores se pueda contemplar una preciosa panorámica de toda Lisboa. Los más emblemáticos son el mirador de Portas do Sol y el de Santa Luzia, los cuales os regalarán unas imágenes difíciles de olvidar.

Lisboa se caracteriza entre otras muchas cosas por sus puentes. El puente 25 de abril, que emula al de San Francisco y el puente Vasco da Gama, ambos situados sobre el río Tajo, son una visita obligada en vuestro viaje a Lisboa.

Para salir de fiesta os recomiendo la zona de Bairro Alto, enfrente del barrio de Alfama. Allí encontraréis mucho ambiente, pubs diferentes con precios muy asequibles y música para todos los gustos. Si no os acaba de convencer siempre podéis ir a Praça do Comercio donde además de las mejores discotecas de la ciudad, podréis encontrar bares, restaurantes y heladerías en las que disfrutar de un rato muy agradable en una de las plazas más grandes que nunca he visto.

Torre de Belém
Torre de Belém

No os podéis ir de Lisboa sin visitar la freguesía de Santa María de Belém, un barrio con mucho encanto donde podéis aprovechar para pasar el día. Allí tendréis la oportunidad de contemplar la belleza arquitectónica de la Torre de Belém, situada en la desembocadura del Río Tajo y de influencia árabe y oriental. Con una cuidada decoración y una historia de muchos siglos de antigüedad a sus espaldas, la Torre de Belém es visitada cada año por miles de personas que forman colas muy largas para visitar su interior.

Monasterio de los Jerónimos
Monasterio de los Jerónimos

Barrio lleno de arquitectura, al lado de la Torre de Belém se encuentra el espectacular Monasterio de los Jerónimos, construido en la misma época que la Torre y que llama la atención tanto por su envergadura como por su belleza arquitectónica.

Antes de comer podéis aprovechar para daros un paseo por la zona en la que se encuentra el Monumento a los Descubrimientos, de 52 metros de altura y cercano tanto a la torre como al monasterio. Construido en piedra y con forma de carabela este gran monumento conmemora los 500 años de la muerte de Enrique el Navegante.En él se representan 33 reyes, patrones, navegantes, cartógrafos, etc. que de alguna manera u otra contribuyeron con su sabiduría en la Era de los descubrimientos.

Monumento a los Descubrimientos
Monumento a los Descubrimientos

Por la zona encontraréis muchos restaurantes para comer, la mayoría de ellos de corte marinero por su cercanía al mar. Mi consejo es que probéis algún plato de pescado. Fresco, a buen precio y con mucho sabor el bacalao, la dorada o el salmón están para chuparse los dedos. Si no sois muy pescaderos un plato de arroz con frutos del mar os encantará y os servirá para reponer fuerzas ya que en Lisboa hay mucho que ver.

Mención aparte merecen los pasteles de Belém (o pastéis de nata). Unos dulces típicos portugueses que tienen su origen en el barrio de Belém y que seguro os encantarán. A pesar de que se pueden comprar por todo Portugal, la pastelería original que los comercializa con todo el sabor que tenían antiguamente desde 1837 es Pastéis de Belem, cerca del Monasterio de los Jerónimos y normalmente con grandes colas tanto por la fama del establecimiento como por el sabor de los pasteles.

Pasteis de Belém
Pasteis de Belém-Foto de Supa V

Y si en vuestra visita a Lisboa os sobra un huequecito, no os olvidéis de visitar Sintra. Este municipio lisboeta os llamará la atención tanto por el colorido de sus fachadas como por los palacios y castillos que allí podréis visitar. El Palacio da Pena y el Palacio de Regaleira son dos de esas increíbles construcciones que os esperan en vuestro viaje a la capital de Portugal.

Color, luz, ambiente, actividad constante…¿necesitáis más motivos para conocer Lisboa?

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