La Universidad, ese lugar del conocimiento

Pabellon de la facultad de deportes - Ordago a Erasmus

El día que llegué a mi Universidad de ciencias aplicadas un sábado y estaba abierta fue un choque bastante grande para mí. Y cuando vi que los estudiantes pasaban allí el tiempo de un fin de semana trabajando me sorprendió aún más. Un lugar en el que te sientes a gusto, con sofás de colores, salas de reuniones para trabajar en grupo y aulas de trabajo con unas pantallas táctiles y equipo de sonido eficientes.

Suena al paraíso para la educación

Hay que dejar claro, que en el sistema holandés, las escuelas de ciencias aplicadas no se consideran en el mismo nivel que las universidades. Sin embargo, la calidad del trabajo en grupo y de las prácticas que se realizan en estos centros podría superar fácilmente las clases magistrales de sus competitivas universidades en el caso de los estudios que necesitan de más prácticas que teoría.

La universidad 1 baja Holanda

*Edificio de ingenierías y comunicación de la Hanzehogeschool – Foto de Pilar Bebea

La teoría puede ser escasa, un punto a perder de estas instituciones pero tampoco se puede tener todo. Las clases son de 30 alumnos con sus correspondientes aulas de trabajo y los profesores están disponibles en cualquier momento para responder a las dudas que surjan durante el trabajo. En mi año Erasmus, pude realizar una revista en el intercambio en el curso de periodismo y al final del segundo semestre tenía una aplicación móvil que me llevó a Dakar, Senegal para realizar el test in situ.

Una gran experiencia práctica que deja muy claro al estudiante cómo serán sus futuros años laborales y que abren las puertas a posibles empleos con las compañías que colaboran con la Universidad

Si al final me pasaba más horas en la facultad que en mi residencia, fue porque las facilidades que ofrece la Hanzehogeschool me permitían trabajar en un entorno cómodo con acceso a los programas que necesitaba para realizar los distintos proyectos.

Después de todo, no se trata de ser empollones o no, sino de encontrarse a gusto en un lugar extraño que va a ser tu entorno de trabajo durante los meses de estudio. Aparte de eso, durante el invierno la lluvia no anima a hacer ningún otro plan que quedarse en casa, y ya que están en clase, charlar con amigos y terminar antes con los proyectos siempre es mejor que mojarse hasta los huesos fuera intentando ser positivos.

5 Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

10 − 5 =