Ideas para pasar la noche en el aeropuerto

Si sois de aquellos que no os perdéis un viaje, seguro que alguna vez se os ha retrasado el vuelo o ha salido tan temprano que os ha tocado pasar la noche en el aeropuerto.

Si no os sentís muy seguros a la hora de hacerlo, tenemos que decir que es completamente seguro: De hecho, en la mayoría de los aeropuertos hay guardias de seguridad que a lo largo de la noche te pedirán la tarjeta de embarque y el pasaporte o DNI para comprobar vuestros datos.

Para que lo que pensáis que va a ser una noche horrible pase a formar parte de una experiencia más de vuestro viaje, The Fun Plan os trae las mejores ideas para pasar la noche en el aeropuerto.

 

1. Comprobar los horarios

horario-aeropuerto

Es muy poco habitual que en los tiempos que corren cierren un aeropuerto por las noches, aún así, en caso de tener pensado pasar la noche en alguno, os recomendamos que os informéis de sus horarios antes de plantaros allí y encontraros con la sorpresa. Si os toca pasar la noche porque vuestro vuelo se ha retrasado, ¡estáis de suerte! Al estar en el área de embarque podréis tener más comodidades a la hora de encontrar un buen y cómodo asiento para pasar la noche. Si estáis ahí porque vuestro vuelo sale temprano, lo más probable es que os tengáis que quedar en la zona de facturación, en la que deberéis de convertiros en detectives para encontrar los mejores asientos.

2. Rastreadores de enchufes

La posición estratégica en un aeropuerto es aquella en la que encontréis un buen asiento situado cerca de un enchufe. ¿De qué nos sirve ser antenas localizadoras de Wifi gratuito si nos quedamos sin batería? Si viajáis en grupo, meted un ladrón en la mochila: ocupa muy poco espacio y os evitará el tener que separaros en caso de tener que cargar dos dispositivos a la vez. Si viajáis a un país con enchufes diferentes, ¡que sea adaptador! 😉

3. Noche de juegos y batallitas

creando recuerdos

No hay nada mejor para pasar la noche en el aeropuerto que convertirla en una de juegos y batallitas con tus colegas de toda la vida o universidad. Siempre podréis recordar el día que os conocisteis u os presentaron, cuando os pegasteis la primera fiesta juntos y al día siguiente teníais alguna que otra laguna al despertaros o la vez que os cambiasteis los nombres para estudiar solamente para un examen. Si además sois previsores, siempre podéis coger una baraja de cartas o un juego de mesa que os haga continuar con las risas y seguir creando recuerdos. ¿Os acordáis de aquella noche que pasamos en el aeropuerto?

4. Where are you from?

Os sorprenderá la cantidad de gente y grupos como vosotros que pasan la noche en el aeropuerto, ¿por qué no aprovechamos que tenemos una noche entera por delante para practicar otros idiomas o ampliar nuestro círculo de amigos? ¡Cualquier momento es bueno para conocer gente nueva! ¿Quién sabe? A lo mejor encontráis, incluso, a vuestra media naranja.

5. ¿Hablamos?

¿Quién no tiene un amigo en la otra parte del mundo con el que no habláis mucho por culpa de la diferencia horaria? ¡Es vuestra noche! Aprovechad que tenéis tiempo y quedar con él para hacer una videoconferencia o llamarlo por teléfono, ¡se os pasará volando!

6. Filósofos del futuro

vida viajar

Cualquier viaje, independientemente de la duración y destino, nos hace cambiar y plantearnos la vida de una forma completamente diferente. Volvemos con otras energías después de haber conocido una cultura y forma de vida diferente y esto nos hace reflexionar (¡sobre todo si acabamos de terminar la carrera y tenemos que comenzar con nuestra vida laboral o volvemos de Erasmus!) Seguro que más de uno termina la noche sabiendo cuál será su próximo proyecto.

7. Comida

Seguro que a mitad de la noche os entra hambre: bien porque no hayáis cenado mucho por culpa de los nervios del viaje o porque, al estar despiertos, se siente la necesidad de comer. Siempre encontraréis una cafetería abierta las 24 horas o máquinas expendedoras pero, si os acordáis, es mejor que os llevéis algo desde casa o del lugar en el que hayáis estado. ¿Y lo bien que sienta un bocadillo de tortilla de mamá en medio de la noche? También es una buena oportunidad para que probéis esos alimentos típicos del viaje que traéis como regalo. Si luego os preguntan que por qué están abiertos, ¡teníais que comprobar que todo estaba en buen estado!

8. Películas, libros, videojuegos… Todo vale

Llegado un punto de la noche, seguro que estáis cansados, así que os recomendamos que, si podéis os llevéis alguna película o libro preparado para este momento. Si sois seguidores de alguna saga, puede ser un buen momento para verla al completo o, simplemente, hacer una sesión improvisada de cine. También podéis terminar ese libro que tenéis empezado y por falta de tiempo aún no habéis conseguido terminar o retar a vuestros colegas en una partidita al FIFA o Call of Duty.

9. Jersey por aquí, botas por allá…

maletas aeropuerto

¿Quién ha dicho que llegar con mucho tiempo de antelación al aeropuerto no tiene ventajas? Al no haber nadie, podéis buscar algunas de las básculas que dejan encendidas para comprobar que vuestro peso se ajusta a lo que teníais previsto. ¿No es así? ¡No hay problema! Es el momento de que repartáis vuestras pertenencias entre las maletas de vuestros amigos para que tengáis el peso justo. Si todos lo sobrepasáis, lo mejor es que intentéis poneos el calzado que más pese, colocaros un jersey/sudadera en la cintura o, en caso de que sea invierno, a veces llevar una camiseta más puesta no está de más. También puede ser un buen momento para elegir cuál de los paquetes que lleváis como recuerdo lo vais a utilizar como aprovisionamiento: “Lo siento mamá, me pasaba de peso”.

10. Sesión de belleza

Estar toda la noche en vela pasa factura, así que para que cuando os reciban vuestros amigos/familiares o lleguéis a vuestro destino estéis perfectas, ¿qué os parece si montamos un improvisado salón de belleza? Antiojeras por aquí, un poquito de maquillaje, la raya del ojo… ¡Como recién salidas de casa! Seguro que también tenéis tiempo para haceros la manicura las unas a las otras y, si estáis cerca de un enchufe, ¡hasta plancharos el pelo!
Como podéis ver, pasar una noche en el aeropuerto no es nada aburrido y hay miles de cosas por hacer. ¡Por cierto! Si aún así os sobra tiempo, siempre podréis dormir. Lo único que necesitaréis será juntar un par de sillas o sillones que encontréis y usar vuestra maleta como almohada o reposa pies. ¡Mucho más cómodo que cuando os quedáis dormidos en el metro!

¿Preparados para pasar la noche en el aeropuerto, viajeros? 😉

¿Viajáis con nosotros?

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