Ámsterdam y sus canales

Canales de Ámsterdam

Como sabemos que os encanta viajar a Ámsterdam, en este post os hablaremos de la ciudad y sus canales.

La importancia de los canales en Ámsterdam se remota a un tiempo atrás. Hace más de 400 años que sus habitantes  comenzaron a darse cuenta de la importancia de los canales fluviales, pero nunca imaginarían que dichos canales se convertirían en símbolo de la ciudad, razón por la que hoy en día miles de personas la visitan a diario, la joya de la corona de Holanda.

Según cuenta la leyenda, allá por 1.218, dos hermanas muy delgadas, “magere zussen”, ordenaron construir un puente que las permitiera estar más en contacto. Así nació el Magere Brug, uno de los símbolos de Ámsterdam, y uno de los canales más antiguos de la ciudad.

¿Nuestra recomendación? Un paseo en barco por los canales de Ámsterdam

Los canales del río que da nombre a la ciudad, Ámsterdam (ciudad de abundante agua), se construyeron en su mayoría en el siglo XVII como respuesta a la necesidad de estimular el comercio y el transporte. Y lo consiguieron, vaya que si lo consiguieron. Actualmente, el puerto de Ámsterdam es el cuarto más importante de Europa. Ya se lo imaginaban los marineros que atracaban en la iglesia de San Nicolás, construida con los tributos que estos dejaban para redimir sus pecados ante la iglesia.

Si hay tres canales sobre los que navegar en Ámsterdam son sin lugar a dudas aquellos que cruzan tres puentes del todo pintorescos. Y es que en pocos lugares vas a encontrar la estrechez Magere Brug, o una milla de oro construida sobre el agua como la que se encuentra en la «curva dorada» del Herengracht, “el canal de los señores”, y de un vistazo contemplar los 15 puentes seguidos desde el cruce del Herengracht con Reguliersgracht.

Un símbolo del comercio reconvertido en un símbolo de cultura a nivel mundial

En 2010 los 165 canales concéntricos del Siglo XVII pasaron a formar parte de la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Tanto es así que incluso se han convertido en forma de vida para muchos habitantes de la ciudad. Alrededor de 2.700 viviendas están repartidas a lo largo de 104 kilómetros de agua. ¿Cómo es la forma de vida? Tranquila, aunque nunca estable del todo. Los alquileres de casas flotantes sirven de refugio para familias que comienzan a dar sus primeros pasos o amantes de la cultura, el arte y la pasión ligada a lo bohemio.

Si hay un día para disfrutar y pasear entre puentes y calles estrechas, ese día es el cumpleaños de la Reina, ahora convertido en el cumpleaños del Rey. El naranja tiñe no sólo fachadas, puentes, y hasta el cuerpo de los habitantes, sino también el agua, los puentes, canales y barcos, centro de la fiesta más grande todo el país.

Ciudad de marineros y comerciantes, de gente de paso y bohemios artistas. Adentrarse en los canales fluviales de Ámsterdam es adentrarse en un laberinto de calles, puentes y pisos estrechos

Es disfrutar de una arquitectura inimaginable que te lleva a preguntarte cómo es posible que los edificios se mantengan en pie. Es pasar frente a la casa de Ana Frank y revivir una de las historias más oscuras de Europa. Es hacerte un selfie mientras detrás la vida transcurre tranquila, con una mujer cruzando un puente y un hombre tomando un café y leyendo un libro, una niña comprando tulipanes en el Mercado de las Flores. Es disfrutar de una ciudad desde diferentes puntos de vista, ya sea a bordo de un crucero, sobre una bicicleta, con un café o desde el interior del tranvía.

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Ilustración de Patricia Corrales

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